-Allison!! Allison!! – estoy gritando por toda la escuela tratando de encontrar a mi amiga, ¿dónde se ha metido cuando más la necesito? Bueno, no es que la necesite ahora, pero es algo importante. Si, otra visión. Y no es ninguna visión. Es una visión sobre ella y yo y dos chicos más. Sé que le va a interesar. Mientras tanto, corro por todos los pasillos tratando de encontrarla, ni rastro de ella. ¿Dónde podría estar en un momento como éste? Trueno mis dedos y salgo huyendo del baño de mujeres para dirigirme a la cafetería. “Lo siento, perdón, disculpen” digo mientras tropiezo, golpeo, tiro o piso a alguien en mi recorrido, suelo ser muy torpe a veces. Bueno, esta bien, todo el tiempo. Abro las puertas de la cafetería y la busco con la mirada. Ni rastro. No, esperen. La veo caminando con su bandeja de comida hacia una de las mesas de la cafetería y se sienta frente a la gran ventana que tiene vista hacia clase de gimnasia de los chicos. Ama esa ventana – Allison!! – grito una vez más. Puedo ver entre la multitud como se atraganta con un pedazo de pizza que estaba comiendo y corro hacia su lugar. Esta tosiendo y le doy unas palmadas en su espalda. Cuando recupera el aliento, me lanza una mirada fulminadora “lo siento” es todo lo que logro decir.
-¿Por qué gritaste de esa forma? – me dice con la voz ronca por tanto toser.
-Sé que cuando te diga esto vas a cambiar de parecer.
-A menos que me traigas otro pedazo de pizza no lo haré – me dice mientras toma sus pequeños pedacitos de pizza que quedaron y se los comienza a comer.
-Tuve una visión – le susurro en el oído
-¿Y? ya te dije que si no me involucra no me importa mucho…
-Te involucra – me mira entre emocionada y curiosa, aún no puedo deducir – bueno, literalmente. Nos involucra a nosotras y a otros 2 chicos. Que para ser sincera no están nada mal. Son unos tales Joe & Nick. O algo así, no lo recuerdo.
-¿Pero que pasaba en la visión?
-Pensé que no te interesaba.
-¡Solo dime! – me dice emocionada
-Pues estábamos en clase de química y ellos no dejaban de vernos.
-¿Solo eso?
-Bueno, si. Pero ya es algo, ¿no?
-Pensé que iba a haber un poco de “acción”
-¿A qué te refieres con, un poco de “acción”?
-Sabes a qué me refiero – me dice poniendo esa mirada sucia que tiene
-Allison!! No puedo creer que tengas esos pensamientos tan sucios.
-¿Qué? Es algo normal, algún día te sucederá.
-Ojala no – le digo mientras le robo una pieza del pepperoni que dejó en la bandeja de comida. Me gano un golpe en la mano – no me golpees.
-No toques mi pepperoni – el timbre suena y todos comienzan a salir de la cafetería para dirigirse a sus clases. Por suerte, tenemos la clase libre. Aún no logran encontrar un sustituto para el profesor McMillan de gimnasia. No desde el incidente con su esposa, del que les hablé. Nos levantamos de la mesa y comenzamos a caminar por los pasillos de la escuela, casi vacíos. Vamos a nuestros casilleros a buscar los libros de química y veo a unos chicos caminando por los pasillos al lado del director Phil. Son ellos, el de cabello rizado, es el que me miraba. Y bueno, el otro no esta mal para Allison. Le doy un golpe con el codo a Allison y me grita “¡no me golpees!”. Le hago señales para que se calle y mire por su casillero.
-El de cabello lacio es el tuyo – le digo. Haciéndole recordar de la visión. Me hace un gesto de “no están mal” y le sonrío mientras escondo mi cabeza en la puertita de mi casillero.
-Señoritas, ¿qué hacen fuera de clase? – nos pregunta en director Phil mientras camina hacia nosotros y deja a los chicos detrás de él.
-Director Phil! – Comienza a fingir Allison - ¿cómo está su…? – dice al momento de señalar los glúteos del director Phil
-¿¡¿¡¿¡¿Cómo cree que me quedó después de la flecha gigante que me lanzo hace 4 meses, señorita Brooks?!?!?!? – dice con tono histérico, haciendo que me esconda más adentro de mi casillero
-Corrección. No fue una flecha gigante, fue una jabalina – puedo ver como los chicos, nuestros chicos, tratan de esconder su risa tapándose la boca – y de verdad lo siento, nunca pensé que la jabalina le fuera a alcanzar.
Aún recuerdo ese día. Dios, que embrollo.
“Allison Brooks – dice el profesor sustito de gimnasia e invita a Allison a hacer el salto de jabalina que había dicho el profesor que entrenáramos. Cosa que Allison nunca hizo. Estaba muy ocupada viendo a los chicos de futbol americano hacer sus jugadas. El profesor le dio la jabalina y como no sabia que hacer, Alli la lanzo. Todos vieron como la jabalina iba directo a los glúteos del director Phil y comenzaron a reír, poco después vieron sangre y comenzaron a gritar. Unos cuantos desmayados y un herido. Llamaron a la ambulancia y cuando subieron a director Phil, Allison le dijo que lo sentía. ¿Qué se ganó? Detención 1 mes por 2 horas al día, incluso los fines de semana. Pobre Allison”
Agito mi cabeza y el director ya se había ido con los chicos detrás de él.
-El tuyo tiene linda retaguardia – Allison me dice mirando el trasero de los chicos – el mío no tanto. ¿Segura que ése es el mío?
-Más que segura – le digo mientras saco el libro de química y literatura. Los meto en mi bolsa y cierro el casillero. No puedo evitar mirar hacia el camino que los chicos tomaron y mirar al de cabello rizado por última vez. Es tan lindo. ¿Qué clase tendrán ahora? El timbre suena de nuevo y agarro a Allison para irnos a química.
-¿Crees que la señorita Adams tenga esa cosa en el laboratorio que se movía cuando le ponías fuego? – me dice mientras se sienta en la mesa de trabajo
-No sé y no quiero saberlo. Se veía tan asquerosa
-Te apuesto cinco dólares a que hoy también la trae – me dice con mirada desafiante
-No apuesto por que se que vas a ganar – le contesto. Dejo mi bolsa a un lado de mi banca y se me cae. Me bajo del banquito para recoger las cosas que se me cayeron y las manos de un chico comienzan a ayudarme. Alzo la mirada y era él, me dedica una sonrisa. Creo que me voy a desmayar. Deja los libros en la mesa y me ayuda a levantarme. Camina a una banca detrás de la nuestra y se sienta junto con su hermano, que tampoco le quitaba la mirada de encima a Allison. La señorita Adams entra al salón, con esa cosa asquerosa en un frasco y la pone en fuego – Ay no, creo que vomitaré de solo verla – Toda la clase se basa en esa cosa asquerosa, nadie le ponía atención a la señorita Adams por ver esa cosa viviente, algo que yo evitaba y mejor me ponía a ver si me concentraba en ver algo del futuro. No, nada. Jugaba con mi lápiz y de pronto se me cayó. Para mi sorpresa, el chico nuevo me lo dio – gracias – le dije. Me volvió a sonreír. De pronto, lo profesores de química de grados más altos entraron al salón sorpresivamente.
-Jóvenes, como saben el concurso de anual de química va a ser en unos meses, así que ya organizaremos las parejas para evitar que el señor Williams y el señor Franklin se junten de nuevo y hagan algún súper experimento que hará que ganen el concurso – me giro para verlos y se comienzan a reír.
-Bueno, como ven. No hagan cosas asquerosas y que vivan como el experimento de hace 15 años de la señorita Adams.
-¡Es un ejemplo de vida! – dice nuestra profesora y, resignada, se sienta detrás de su escritorio.
-Bien, la primera pareja será Allison Brooks y Elmer Wright
-Gracias – dice Allison en voz baja. Le toco con el más inteligente de toda la escuela, seguro ganan.
-Hayley Morgan y Abi Turner – ¿qué? ¿Dijo lo que pienso que dijo? ¿Abi Turner? ¿Es una broma verdad? ¿Dónde están las cámaras? ¿MTV, estás ahí?
-Ay no – digo al momento de ponerme mis manos en la frente y comenzar a llorar fingidamente
-Ay si – me dice Allison poniéndome la mano en su hombro
-Joe Jonas y Nicole Jonas
-¡Es Nicholas! – grita el chico detrás de mi, haciendo que algunos rían. Lo encuentro lindo. Me giro para verlo y está sonrojado. – Es Nicholas – me dice moviendo los labios. Solo me río. El timbre suena y salgo corriendo de ése lugar al lado de Allison.
-¿Pero por qué con Abi? Es lo peor que hay en la escuela. Es tan rara. Bueno, también soy rara, pero no lo demuestro como ella lo hace
-Encuentra el lado positivo, podría ser peor. Tienes suerte.
-¿Suerte? ¿Le dices suerte a ese pedazo de ingenuidad y torpeza que esta caminando por ahí en el mundo gastando un oxigeno que bien sería mejor utilizado?
-No seas tan cruel con ella. Además, ahí viene. Deberías ir con ella – es cierto. Cierro mi casillero y voy a caminar hacia el casillero de Abi.
-Hola Abi – le digo acercándome a ella
-HOLA HAYLEY! – me grita
-¿Porqué me gritas? – le digo al momento de tapar mis oídos
-¡¡Lo siento, es que ayer fui a un concierto y aún no me recupero!! – me sigue gritando.
-No hables – le digo – bueno, como puedes ver, nos toco juntas en el proyecto de química, así que tenemos que ver en que nos ayudamos. Mi hermano es muy inteligente, seguro nos podrá ayudar. ¿Crees que puedas ir a mi casa hoy a las 5:00?
-ESO DEPENDE!
-¿de qué? – le digo
-¡¿A las 5 de la mañana o a las 5 de la tarde?! – ¿pero que pregunta es esa? Dios, maldigo a los que la procrearon.
-En la tarde, Abi – le digo. Mientras le tapo la boca y vuelvo con Allison, a la cuál encuentro riéndose de mi hazaña.
-Woow. Que rara es Abi.
-Si, lo es. Y deja de reírte – Le digo mientras le doy un codazo. Su risa, ahora es llanto – bien dicen que la risa se convierte en llanto – le digo mientras camino a la clase de literatura. Allison se apresura a seguirme el paso pero se va directo a la clase de Literatura, dejándome ahí. Parece que se enojo. Giro mi cabeza a la derecha y ahí esta Nicholas tratando de abrir su casillero. Parece que se atasco
-Estúpido, estúpido casillero – dice mientras lo golpea
-¿Necesitas ayuda? – le digo mientras toco su hombro.
-Ehh, no. Estoy bien – me dice mientras trata de abrir su casillero, de nuevo. Y lo termina golpeando con su mano, haciendo que esta se ponga roja de dolor.
-También tuve problemas con éste casillero. Déjame ayudarte – Nicholas se mueve y me deja el espacio libre. Hago la típica rutina que me enseñó el intendente y que yo hice por 3 largos años: golpe al candado, golpe arriba, golpe abajo, contraseña y abrir.
-Tienes que enseñarme a hacer eso. Gracias – me dice tomando su libro de literatura
-Seguro. De nada, Nicole
-Es Nicholas – me insiste
-Lo sé, Nicholas. ¿Vas a literatura? – le pregunto
-Si. ¿Y tú? – me dice echando su libro a su mochila.
-También. ¿Tu hermano a qué clase va?
-A la misma. El muy torpe reprobó el último año 2 años seguidos y sigue atrapado aquí. Es la razón por la que nos hemos cambiado. Cada año es lo mismo.
Caminamos juntos a la clase de literatura y encuentro a Allison sentada con Joe, el hermano de Nicholas. Parece ser que ya entablaron una conversación.
-Parece que nos tendremos que sentar juntos – le digo.
-Eso parece – me dice mientras nos sentamos en las bancas del medio…
-¿Por qué gritaste de esa forma? – me dice con la voz ronca por tanto toser.
-Sé que cuando te diga esto vas a cambiar de parecer.
-A menos que me traigas otro pedazo de pizza no lo haré – me dice mientras toma sus pequeños pedacitos de pizza que quedaron y se los comienza a comer.
-Tuve una visión – le susurro en el oído
-¿Y? ya te dije que si no me involucra no me importa mucho…
-Te involucra – me mira entre emocionada y curiosa, aún no puedo deducir – bueno, literalmente. Nos involucra a nosotras y a otros 2 chicos. Que para ser sincera no están nada mal. Son unos tales Joe & Nick. O algo así, no lo recuerdo.
-¿Pero que pasaba en la visión?
-Pensé que no te interesaba.
-¡Solo dime! – me dice emocionada
-Pues estábamos en clase de química y ellos no dejaban de vernos.
-¿Solo eso?
-Bueno, si. Pero ya es algo, ¿no?
-Pensé que iba a haber un poco de “acción”
-¿A qué te refieres con, un poco de “acción”?
-Sabes a qué me refiero – me dice poniendo esa mirada sucia que tiene
-Allison!! No puedo creer que tengas esos pensamientos tan sucios.
-¿Qué? Es algo normal, algún día te sucederá.
-Ojala no – le digo mientras le robo una pieza del pepperoni que dejó en la bandeja de comida. Me gano un golpe en la mano – no me golpees.
-No toques mi pepperoni – el timbre suena y todos comienzan a salir de la cafetería para dirigirse a sus clases. Por suerte, tenemos la clase libre. Aún no logran encontrar un sustituto para el profesor McMillan de gimnasia. No desde el incidente con su esposa, del que les hablé. Nos levantamos de la mesa y comenzamos a caminar por los pasillos de la escuela, casi vacíos. Vamos a nuestros casilleros a buscar los libros de química y veo a unos chicos caminando por los pasillos al lado del director Phil. Son ellos, el de cabello rizado, es el que me miraba. Y bueno, el otro no esta mal para Allison. Le doy un golpe con el codo a Allison y me grita “¡no me golpees!”. Le hago señales para que se calle y mire por su casillero.
-El de cabello lacio es el tuyo – le digo. Haciéndole recordar de la visión. Me hace un gesto de “no están mal” y le sonrío mientras escondo mi cabeza en la puertita de mi casillero.
-Señoritas, ¿qué hacen fuera de clase? – nos pregunta en director Phil mientras camina hacia nosotros y deja a los chicos detrás de él.
-Director Phil! – Comienza a fingir Allison - ¿cómo está su…? – dice al momento de señalar los glúteos del director Phil
-¿¡¿¡¿¡¿Cómo cree que me quedó después de la flecha gigante que me lanzo hace 4 meses, señorita Brooks?!?!?!? – dice con tono histérico, haciendo que me esconda más adentro de mi casillero
-Corrección. No fue una flecha gigante, fue una jabalina – puedo ver como los chicos, nuestros chicos, tratan de esconder su risa tapándose la boca – y de verdad lo siento, nunca pensé que la jabalina le fuera a alcanzar.
Aún recuerdo ese día. Dios, que embrollo.
“Allison Brooks – dice el profesor sustito de gimnasia e invita a Allison a hacer el salto de jabalina que había dicho el profesor que entrenáramos. Cosa que Allison nunca hizo. Estaba muy ocupada viendo a los chicos de futbol americano hacer sus jugadas. El profesor le dio la jabalina y como no sabia que hacer, Alli la lanzo. Todos vieron como la jabalina iba directo a los glúteos del director Phil y comenzaron a reír, poco después vieron sangre y comenzaron a gritar. Unos cuantos desmayados y un herido. Llamaron a la ambulancia y cuando subieron a director Phil, Allison le dijo que lo sentía. ¿Qué se ganó? Detención 1 mes por 2 horas al día, incluso los fines de semana. Pobre Allison”
Agito mi cabeza y el director ya se había ido con los chicos detrás de él.
-El tuyo tiene linda retaguardia – Allison me dice mirando el trasero de los chicos – el mío no tanto. ¿Segura que ése es el mío?
-Más que segura – le digo mientras saco el libro de química y literatura. Los meto en mi bolsa y cierro el casillero. No puedo evitar mirar hacia el camino que los chicos tomaron y mirar al de cabello rizado por última vez. Es tan lindo. ¿Qué clase tendrán ahora? El timbre suena de nuevo y agarro a Allison para irnos a química.
-¿Crees que la señorita Adams tenga esa cosa en el laboratorio que se movía cuando le ponías fuego? – me dice mientras se sienta en la mesa de trabajo
-No sé y no quiero saberlo. Se veía tan asquerosa
-Te apuesto cinco dólares a que hoy también la trae – me dice con mirada desafiante
-No apuesto por que se que vas a ganar – le contesto. Dejo mi bolsa a un lado de mi banca y se me cae. Me bajo del banquito para recoger las cosas que se me cayeron y las manos de un chico comienzan a ayudarme. Alzo la mirada y era él, me dedica una sonrisa. Creo que me voy a desmayar. Deja los libros en la mesa y me ayuda a levantarme. Camina a una banca detrás de la nuestra y se sienta junto con su hermano, que tampoco le quitaba la mirada de encima a Allison. La señorita Adams entra al salón, con esa cosa asquerosa en un frasco y la pone en fuego – Ay no, creo que vomitaré de solo verla – Toda la clase se basa en esa cosa asquerosa, nadie le ponía atención a la señorita Adams por ver esa cosa viviente, algo que yo evitaba y mejor me ponía a ver si me concentraba en ver algo del futuro. No, nada. Jugaba con mi lápiz y de pronto se me cayó. Para mi sorpresa, el chico nuevo me lo dio – gracias – le dije. Me volvió a sonreír. De pronto, lo profesores de química de grados más altos entraron al salón sorpresivamente.
-Jóvenes, como saben el concurso de anual de química va a ser en unos meses, así que ya organizaremos las parejas para evitar que el señor Williams y el señor Franklin se junten de nuevo y hagan algún súper experimento que hará que ganen el concurso – me giro para verlos y se comienzan a reír.
-Bueno, como ven. No hagan cosas asquerosas y que vivan como el experimento de hace 15 años de la señorita Adams.
-¡Es un ejemplo de vida! – dice nuestra profesora y, resignada, se sienta detrás de su escritorio.
-Bien, la primera pareja será Allison Brooks y Elmer Wright
-Gracias – dice Allison en voz baja. Le toco con el más inteligente de toda la escuela, seguro ganan.
-Hayley Morgan y Abi Turner – ¿qué? ¿Dijo lo que pienso que dijo? ¿Abi Turner? ¿Es una broma verdad? ¿Dónde están las cámaras? ¿MTV, estás ahí?
-Ay no – digo al momento de ponerme mis manos en la frente y comenzar a llorar fingidamente
-Ay si – me dice Allison poniéndome la mano en su hombro
-Joe Jonas y Nicole Jonas
-¡Es Nicholas! – grita el chico detrás de mi, haciendo que algunos rían. Lo encuentro lindo. Me giro para verlo y está sonrojado. – Es Nicholas – me dice moviendo los labios. Solo me río. El timbre suena y salgo corriendo de ése lugar al lado de Allison.
-¿Pero por qué con Abi? Es lo peor que hay en la escuela. Es tan rara. Bueno, también soy rara, pero no lo demuestro como ella lo hace
-Encuentra el lado positivo, podría ser peor. Tienes suerte.
-¿Suerte? ¿Le dices suerte a ese pedazo de ingenuidad y torpeza que esta caminando por ahí en el mundo gastando un oxigeno que bien sería mejor utilizado?
-No seas tan cruel con ella. Además, ahí viene. Deberías ir con ella – es cierto. Cierro mi casillero y voy a caminar hacia el casillero de Abi.
-Hola Abi – le digo acercándome a ella
-HOLA HAYLEY! – me grita
-¿Porqué me gritas? – le digo al momento de tapar mis oídos
-¡¡Lo siento, es que ayer fui a un concierto y aún no me recupero!! – me sigue gritando.
-No hables – le digo – bueno, como puedes ver, nos toco juntas en el proyecto de química, así que tenemos que ver en que nos ayudamos. Mi hermano es muy inteligente, seguro nos podrá ayudar. ¿Crees que puedas ir a mi casa hoy a las 5:00?
-ESO DEPENDE!
-¿de qué? – le digo
-¡¿A las 5 de la mañana o a las 5 de la tarde?! – ¿pero que pregunta es esa? Dios, maldigo a los que la procrearon.
-En la tarde, Abi – le digo. Mientras le tapo la boca y vuelvo con Allison, a la cuál encuentro riéndose de mi hazaña.
-Woow. Que rara es Abi.
-Si, lo es. Y deja de reírte – Le digo mientras le doy un codazo. Su risa, ahora es llanto – bien dicen que la risa se convierte en llanto – le digo mientras camino a la clase de literatura. Allison se apresura a seguirme el paso pero se va directo a la clase de Literatura, dejándome ahí. Parece que se enojo. Giro mi cabeza a la derecha y ahí esta Nicholas tratando de abrir su casillero. Parece que se atasco
-Estúpido, estúpido casillero – dice mientras lo golpea
-¿Necesitas ayuda? – le digo mientras toco su hombro.
-Ehh, no. Estoy bien – me dice mientras trata de abrir su casillero, de nuevo. Y lo termina golpeando con su mano, haciendo que esta se ponga roja de dolor.
-También tuve problemas con éste casillero. Déjame ayudarte – Nicholas se mueve y me deja el espacio libre. Hago la típica rutina que me enseñó el intendente y que yo hice por 3 largos años: golpe al candado, golpe arriba, golpe abajo, contraseña y abrir.
-Tienes que enseñarme a hacer eso. Gracias – me dice tomando su libro de literatura
-Seguro. De nada, Nicole
-Es Nicholas – me insiste
-Lo sé, Nicholas. ¿Vas a literatura? – le pregunto
-Si. ¿Y tú? – me dice echando su libro a su mochila.
-También. ¿Tu hermano a qué clase va?
-A la misma. El muy torpe reprobó el último año 2 años seguidos y sigue atrapado aquí. Es la razón por la que nos hemos cambiado. Cada año es lo mismo.
Caminamos juntos a la clase de literatura y encuentro a Allison sentada con Joe, el hermano de Nicholas. Parece ser que ya entablaron una conversación.
-Parece que nos tendremos que sentar juntos – le digo.
-Eso parece – me dice mientras nos sentamos en las bancas del medio…
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