sábado, 18 de septiembre de 2010

Clumsy Physic (Psíquica torpe)

-Allison!! Allison!! – estoy gritando por toda la escuela tratando de encontrar a mi amiga, ¿dónde se ha metido cuando más la necesito? Bueno, no es que la necesite ahora, pero es algo importante. Si, otra visión. Y no es ninguna visión. Es una visión sobre ella y yo y dos chicos más. Sé que le va a interesar. Mientras tanto, corro por todos los pasillos tratando de encontrarla, ni rastro de ella. ¿Dónde podría estar en un momento como éste? Trueno mis dedos y salgo huyendo del baño de mujeres para dirigirme a la cafetería. “Lo siento, perdón, disculpen” digo mientras tropiezo, golpeo, tiro o piso a alguien en mi recorrido, suelo ser muy torpe a veces. Bueno, esta bien, todo el tiempo. Abro las puertas de la cafetería y la busco con la mirada. Ni rastro. No, esperen. La veo caminando con su bandeja de comida hacia una de las mesas de la cafetería y se sienta frente a la gran ventana que tiene vista hacia clase de gimnasia de los chicos. Ama esa ventana – Allison!! – grito una vez más. Puedo ver entre la multitud como se atraganta con un pedazo de pizza que estaba comiendo y corro hacia su lugar. Esta tosiendo y le doy unas palmadas en su espalda. Cuando recupera el aliento, me lanza una mirada fulminadora “lo siento” es todo lo que logro decir.
-¿Por qué gritaste de esa forma? – me dice con la voz ronca por tanto toser.
-Sé que cuando te diga esto vas a cambiar de parecer.
-A menos que me traigas otro pedazo de pizza no lo haré – me dice mientras toma sus pequeños pedacitos de pizza que quedaron y se los comienza a comer.
-Tuve una visión – le susurro en el oído
-¿Y? ya te dije que si no me involucra no me importa mucho…
-Te involucra – me mira entre emocionada y curiosa, aún no puedo deducir – bueno, literalmente. Nos involucra a nosotras y a otros 2 chicos. Que para ser sincera no están nada mal. Son unos tales Joe & Nick. O algo así, no lo recuerdo.
-¿Pero que pasaba en la visión?
-Pensé que no te interesaba.
-¡Solo dime! – me dice emocionada
-Pues estábamos en clase de química y ellos no dejaban de vernos.
-¿Solo eso?
-Bueno, si. Pero ya es algo, ¿no?
-Pensé que iba a haber un poco de “acción”
-¿A qué te refieres con, un poco de “acción”?
-Sabes a qué me refiero – me dice poniendo esa mirada sucia que tiene
-Allison!! No puedo creer que tengas esos pensamientos tan sucios.
-¿Qué? Es algo normal, algún día te sucederá.
-Ojala no – le digo mientras le robo una pieza del pepperoni que dejó en la bandeja de comida. Me gano un golpe en la mano – no me golpees.
-No toques mi pepperoni – el timbre suena y todos comienzan a salir de la cafetería para dirigirse a sus clases. Por suerte, tenemos la clase libre. Aún no logran encontrar un sustituto para el profesor McMillan de gimnasia. No desde el incidente con su esposa, del que les hablé. Nos levantamos de la mesa y comenzamos a caminar por los pasillos de la escuela, casi vacíos. Vamos a nuestros casilleros a buscar los libros de química y veo a unos chicos caminando por los pasillos al lado del director Phil. Son ellos, el de cabello rizado, es el que me miraba. Y bueno, el otro no esta mal para Allison. Le doy un golpe con el codo a Allison y me grita “¡no me golpees!”. Le hago señales para que se calle y mire por su casillero.
-El de cabello lacio es el tuyo – le digo. Haciéndole recordar de la visión. Me hace un gesto de “no están mal” y le sonrío mientras escondo mi cabeza en la puertita de mi casillero.
-Señoritas, ¿qué hacen fuera de clase? – nos pregunta en director Phil mientras camina hacia nosotros y deja a los chicos detrás de él.
-Director Phil! – Comienza a fingir Allison - ¿cómo está su…? – dice al momento de señalar los glúteos del director Phil
-¿¡¿¡¿¡¿Cómo cree que me quedó después de la flecha gigante que me lanzo hace 4 meses, señorita Brooks?!?!?!? – dice con tono histérico, haciendo que me esconda más adentro de mi casillero
-Corrección. No fue una flecha gigante, fue una jabalina – puedo ver como los chicos, nuestros chicos, tratan de esconder su risa tapándose la boca – y de verdad lo siento, nunca pensé que la jabalina le fuera a alcanzar.

Aún recuerdo ese día. Dios, que embrollo.
“Allison Brooks – dice el profesor sustito de gimnasia e invita a Allison a hacer el salto de jabalina que había dicho el profesor que entrenáramos. Cosa que Allison nunca hizo. Estaba muy ocupada viendo a los chicos de futbol americano hacer sus jugadas. El profesor le dio la jabalina y como no sabia que hacer, Alli la lanzo. Todos vieron como la jabalina iba directo a los glúteos del director Phil y comenzaron a reír, poco después vieron sangre y comenzaron a gritar. Unos cuantos desmayados y un herido. Llamaron a la ambulancia y cuando subieron a director Phil, Allison le dijo que lo sentía. ¿Qué se ganó? Detención 1 mes por 2 horas al día, incluso los fines de semana. Pobre Allison”
Agito mi cabeza y el director ya se había ido con los chicos detrás de él.
-El tuyo tiene linda retaguardia – Allison me dice mirando el trasero de los chicos – el mío no tanto. ¿Segura que ése es el mío?
-Más que segura – le digo mientras saco el libro de química y literatura. Los meto en mi bolsa y cierro el casillero. No puedo evitar mirar hacia el camino que los chicos tomaron y mirar al de cabello rizado por última vez. Es tan lindo. ¿Qué clase tendrán ahora? El timbre suena de nuevo y agarro a Allison para irnos a química.
-¿Crees que la señorita Adams tenga esa cosa en el laboratorio que se movía cuando le ponías fuego? – me dice mientras se sienta en la mesa de trabajo
-No sé y no quiero saberlo. Se veía tan asquerosa
-Te apuesto cinco dólares a que hoy también la trae – me dice con mirada desafiante
-No apuesto por que se que vas a ganar – le contesto. Dejo mi bolsa a un lado de mi banca y se me cae. Me bajo del banquito para recoger las cosas que se me cayeron y las manos de un chico comienzan a ayudarme. Alzo la mirada y era él, me dedica una sonrisa. Creo que me voy a desmayar. Deja los libros en la mesa y me ayuda a levantarme. Camina a una banca detrás de la nuestra y se sienta junto con su hermano, que tampoco le quitaba la mirada de encima a Allison. La señorita Adams entra al salón, con esa cosa asquerosa en un frasco y la pone en fuego – Ay no, creo que vomitaré de solo verla – Toda la clase se basa en esa cosa asquerosa, nadie le ponía atención a la señorita Adams por ver esa cosa viviente, algo que yo evitaba y mejor me ponía a ver si me concentraba en ver algo del futuro. No, nada. Jugaba con mi lápiz y de pronto se me cayó. Para mi sorpresa, el chico nuevo me lo dio – gracias – le dije. Me volvió a sonreír. De pronto, lo profesores de química de grados más altos entraron al salón sorpresivamente.
-Jóvenes, como saben el concurso de anual de química va a ser en unos meses, así que ya organizaremos las parejas para evitar que el señor Williams y el señor Franklin se junten de nuevo y hagan algún súper experimento que hará que ganen el concurso – me giro para verlos y se comienzan a reír.
-Bueno, como ven. No hagan cosas asquerosas y que vivan como el experimento de hace 15 años de la señorita Adams.
-¡Es un ejemplo de vida! – dice nuestra profesora y, resignada, se sienta detrás de su escritorio.
-Bien, la primera pareja será Allison Brooks y Elmer Wright
-Gracias – dice Allison en voz baja. Le toco con el más inteligente de toda la escuela, seguro ganan.
-Hayley Morgan y Abi Turner – ¿qué? ¿Dijo lo que pienso que dijo? ¿Abi Turner? ¿Es una broma verdad? ¿Dónde están las cámaras? ¿MTV, estás ahí?
-Ay no – digo al momento de ponerme mis manos en la frente y comenzar a llorar fingidamente
-Ay si – me dice Allison poniéndome la mano en su hombro
-Joe Jonas y Nicole Jonas
-¡Es Nicholas! – grita el chico detrás de mi, haciendo que algunos rían. Lo encuentro lindo. Me giro para verlo y está sonrojado. – Es Nicholas – me dice moviendo los labios. Solo me río. El timbre suena y salgo corriendo de ése lugar al lado de Allison.
-¿Pero por qué con Abi? Es lo peor que hay en la escuela. Es tan rara. Bueno, también soy rara, pero no lo demuestro como ella lo hace
-Encuentra el lado positivo, podría ser peor. Tienes suerte.
-¿Suerte? ¿Le dices suerte a ese pedazo de ingenuidad y torpeza que esta caminando por ahí en el mundo gastando un oxigeno que bien sería mejor utilizado?
-No seas tan cruel con ella. Además, ahí viene. Deberías ir con ella – es cierto. Cierro mi casillero y voy a caminar hacia el casillero de Abi.
-Hola Abi – le digo acercándome a ella
-HOLA HAYLEY! – me grita
-¿Porqué me gritas? – le digo al momento de tapar mis oídos
-¡¡Lo siento, es que ayer fui a un concierto y aún no me recupero!! – me sigue gritando.
-No hables – le digo – bueno, como puedes ver, nos toco juntas en el proyecto de química, así que tenemos que ver en que nos ayudamos. Mi hermano es muy inteligente, seguro nos podrá ayudar. ¿Crees que puedas ir a mi casa hoy a las 5:00?
-ESO DEPENDE!
-¿de qué? – le digo
-¡¿A las 5 de la mañana o a las 5 de la tarde?! – ¿pero que pregunta es esa? Dios, maldigo a los que la procrearon.
-En la tarde, Abi – le digo. Mientras le tapo la boca y vuelvo con Allison, a la cuál encuentro riéndose de mi hazaña.
-Woow. Que rara es Abi.
-Si, lo es. Y deja de reírte – Le digo mientras le doy un codazo. Su risa, ahora es llanto – bien dicen que la risa se convierte en llanto – le digo mientras camino a la clase de literatura. Allison se apresura a seguirme el paso pero se va directo a la clase de Literatura, dejándome ahí. Parece que se enojo. Giro mi cabeza a la derecha y ahí esta Nicholas tratando de abrir su casillero. Parece que se atasco
-Estúpido, estúpido casillero – dice mientras lo golpea
-¿Necesitas ayuda? – le digo mientras toco su hombro.
-Ehh, no. Estoy bien – me dice mientras trata de abrir su casillero, de nuevo. Y lo termina golpeando con su mano, haciendo que esta se ponga roja de dolor.
-También tuve problemas con éste casillero. Déjame ayudarte – Nicholas se mueve y me deja el espacio libre. Hago la típica rutina que me enseñó el intendente y que yo hice por 3 largos años: golpe al candado, golpe arriba, golpe abajo, contraseña y abrir.
-Tienes que enseñarme a hacer eso. Gracias – me dice tomando su libro de literatura
-Seguro. De nada, Nicole
-Es Nicholas – me insiste
-Lo sé, Nicholas. ¿Vas a literatura? – le pregunto
-Si. ¿Y tú? – me dice echando su libro a su mochila.
-También. ¿Tu hermano a qué clase va?
-A la misma. El muy torpe reprobó el último año 2 años seguidos y sigue atrapado aquí. Es la razón por la que nos hemos cambiado. Cada año es lo mismo.
Caminamos juntos a la clase de literatura y encuentro a Allison sentada con Joe, el hermano de Nicholas. Parece ser que ya entablaron una conversación.
-Parece que nos tendremos que sentar juntos – le digo.
-Eso parece – me dice mientras nos sentamos en las bancas del medio…

me quede sin tweets por 4° vez en el dia la re concha del pato :@

hahaha, pobre de tti. xD

Ask me anything

viernes, 17 de septiembre de 2010

Hola a todos, soy Hayley Morgan. Quizá se pregunten “¿Quién es ella?”, si ya sé que nunca me han conocido o visto o leído de mi, me suele suceder. Podría ser matada y aniquilada en medio del salón por un loco maniático y aún así, nadie se daría cuenta. No soy muy popular en la escuela, bueno, digamos que incluso el perro del intendente en más popular que yo. Soy muy extraña, en realidad me considero extraña. Soy psíquica. Si, sé lo que piensas. No soy el tipo de chicas que andan por ahí prediciendo el futuro. Soy más bien de las que “ve” el futuro cada dos o tres años. Nadie lo sabe y nadie debe saberlo, así que espero que puedan guardar mi secreto. Vivo con mis padres y mi hermano, Clarck. Mi mejor amiga es Allison y es la única que sabe mi “poder”, aparte de mis padres y mi hermano. Allison ha tratado de hacerme “ver” su futuro, pero yo le explico que no funciona de esa manera. Pero si veo algo que la involucre a ella, se lo digo. Un día le explico que ella se casaba en el año 2023 con un chico que nunca he visto en mi vida “Es en serio?” fue todo lo que me dijo. Fue todo lo que supe de su futuro. Yo también tengo mis propias visiones sobre mi futuro. Por ejemplo, “vi” que reprobaría gimnasia. Bueno, eso ya estaba escrito, había faltado todo el ciclo así que era más que obvio. Pero se los pude explicar a mis padres, y aún así me hicieron ir a la escuela de verano. Era la única chica en la clase del Profesor McMillan. Le adiviné unas cosas con tal de que me dejara irme de ahí. Y lo hice, no me pregunten como es que mi poder sobresalió en ese momento. Pero descubrí no muy buena cosas sobre su esposa y un hombre que estaba escondido en la bañera de su baño. Eww. Me da asco de solo recordarlo.

Bueno, ya conocieron un poco de mi historia, espero que se diviertan con mis locuras.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Yo...


Hace mucho...


...que no veo a alguien a los ojos a la hora de hablar

...que no le sonrío a un chico

...que miro las estrellas

...que pido deseos

...que corro mientras llueve

...que no escribo en mi diario

...que no le cuento a alguien lo que siento

...que no escucho música



Nunca...


...me he enamorado

...he llorado por alguien

...me ha gustado que me miren llorar

...se que hacer cuando miro a un chico a los ojos

...me ha gustado que me digan que hacer

...entiendo las bromas

...he odiado a alguien con todas mis fuerzas

...le he gritado a alguien



Siempre...


...he amado la música

...he deseado a alguien, pero nunca me atrevo a hacer algo

...hago lo que puedo

...ayudo a los demás

...escucho, pero nunca hablo

...río tan fuerte que me regañan

...lloro con una hermosa canción

...he querido que me entiendan

...quiero llorar, pero el miedo me lo impide

sábado, 4 de septiembre de 2010

Romeo al mediodía, Capítulo 1

Romeo a mediodía.
Capítulo 1.

Hayley
Hayley Morgan era el tipo de chica que no era la más popular, pero igual conocía a muchos en la escuela. Además, era importante en su colegio por ser la chica de atletismo. Tenía una linda familia. Su padre James (George Clooney), su madre Marie (Demi Moore) y su hermano mayor, Clarck (Logan Lerman). Su familia la quería mucho y ella a ellos. Tenía a la mejor amiga en el mundo Allison (Selena Gomez). Se divertían mucho juntas y no les importaba lo que los demás decían.

Era la hora de descanso en la escuela. Todos los alumnos tenían el tiempo suficiente para hablar, jugar y… ¿dormir?

-Hayles, Hayles… - Allison sacudía a Hayley mientras ésta dormía – Hayley, no me hagas ir por agua – La chica no hizo caso alguno, lucía cansada – está bien, tú lo pediste – Allison se levantó de la silla en la que estaba sentaba y fue con el hombre de la cafetería. Regresó con un vaso de agua y se lo hechó a Hayley en el rostro.
-¡Allison! – Hayley se despertó y sacudió su cabeza - ¿por qué hiciste eso? – tomó una servilleta y se limpió la cara.
-No despertabas, tenía que hacerlo.
-Espera, ¿dormí durante el periodo libre? – dijo con una voz baja y unos ojos de sorprendida.
-Si. Lo hiciste – contestó Allison - ¿Qué haces por las noches eh?
-Nada. Ayer no pude dormir. ¡¡Y deja de molestarme!! – le dijo enojada
-¿Qué demonios tienes?
-Tengo SPM (Síndrome Premenstrual) – se sentó poniendo sus manos en la cara.
-¡Incómodo!
-Demasiado en realidad – le dijo Hayley mientras ésta tiraba las cosas en el bote de la salida de la cafetería y abría la puerta para salir al lado de Allison. Ambas iban platicando, cuando Hay escuchó su nombre a lo lejos. Era su hermano.
-¡¡Hayley!! ¡Hayley! – decía moviéndose y esquivando a los demás que iban en sentido contrario.
-¿Qué pasa, Clarck? – le contestó de mala gana. El maldito SPM!!
-No me hables así, no es mi culpa lo de tu SPM – Allison soltó una risita, que hizo que se ganara una mala cara por parte de Hayley. Clack la miró y sonrió. Había que admitirlo, era un chico lindo. De esos chicos que te encantaba ir a ver a los partidos de futbol americano; Altos, de buen cuerpo, cabello sedoso y con un corte moderno, y un par de grandes… ojos azules – solo te quería avisar que mamá no podrá pasar por nosotros y que no te podré acompañar. ¿Te quedas o te vas?
-¿¡A dónde demonios vas!? – media escuela se le quedó viendo. Maldito SPM, maldito, mil veces maldito.
-Tendré que quedarme a entrenar, tenemos juego mañana por la noche. Ya les avisé en casa.
-Esta bien. Tendré que quedarme aquí contigo.
-Muy bien – la campana sonó – me voy a Química. La señorita Finch debe estar ahí. Te estaré esperando en el campo después de clases. ¡Adiós chicas! – se despidió de ambas y comenzó a caminar al salón. Allison y Hayley hicieron lo mismo.



Bradley
Bradley Cooper. ¿Qué se puede decir de él? Atleta destacado, buen estudiante, chico popular, y por consecuente, guapo. Él era de ése tipo de niños a los que de pequeños les decían “Que lindo niño” y que llegaron a ser unos galanes al crecer. Era de buena estatura, ojos cafés y profundos, cabello rizado y unos brazos de ensueño. Amaba el béisbol y era un as en el equipo de su escuela. Él los había conducido al Campeonato Regional de béisbol el año pasado contra los Toros del Buffalo High School. Y no solo había ganado un trofeo, sino una beca para la universidad que él eligiera y la carrera que él quisiera. Lo primero que pensó fue “Música”. Pero nadie en su grupo de amigos lo sabían, ni siquiera su familia. Excepto su hermano mayor, Greg.

Esperaba que la señorita Franklin olvidara que hoy tenían examen, no había estudiado por estar con su música. Se escuchó un portazo. Bradley pensó que era la profesora Franklin, pero era ésa chica que siempre iba los partidos de béisbol y los apoyaba. Era muy risueña y se veía divertida. “Es linda”, pensó. Nunca le había preguntado su nombre, pero según escuchaba, se llamaba Hayley. Y tenía un hermano en el mismo grado que Jason. Eran Senior Years. A él si lo conocía, se llamaba Clarck y era el capitán del equipo de futbol. Se llevaba muy bien con su hermano Jason, y había ido un par de veces a su casa. Olvidó eso y siguió a las chicas con la mirada, hasta notar que la Hayley se había sentado justo detrás de él y que su amiga estaba a un lado de ella. Cuando Hayley lo miró, éste volteó la mirada al pizarrón rápidamente. Nunca le había gustado que las chicas notaran cuando las miraba. Tomó su libro de literatura y abrió cualquier página. Se abrió en Romeo y Julieta. Recordó que la escuela había hecho una adaptación de la obra, que por cierto les quedó horrible, y cerró el libro. Se encogió en la silla y en ése momento entró la señorita Franklin.
-Señor Cooper, esto es un salón de clases, no un spa. Así que siéntese bien. Y señorita Morgan, deje de platicar con la señorita Kingsley. Y a TODOS les voy avisando que para el próximo semestre tendrán que presentar un proyecto por parejas – todos se lanzaban miradas en señal de que iban a hacer parejas – Que YO formaré, así que no se emocionen – Franz Franklin era quizá la profesora más estricta de todo Hawthorn High. No todos podían aprobar su materia. Y además tenía ése aspecto tétrico y de miedo que hacía de la clase de Literatura la más odiada de todas. Tomó su lista del portafolio color guinda vino y comenzó a decir nombres al azar, señalando cada nombre con su dedo caucásico, delgado y decrepito que la caracterizaban, igual que todo su cuerpo.
-Kingsley y… - Si. Genial, había olvidado el exámen. La profesora señalaba todos los nombres, si tener en cuenta a Hayley, su mejor amiga, o mejor dicho, la CASI hermana de Allison.
-Morgan… Morgan… Morgan… - escuchaba Bradley como susurraba Hayley cada que la maestra buscaba en la lista un nombre.
-Kingsley y Pattinson – genial. O mejor dicho, horrible. Para la chica. Pattinson era el niño más fastidioso de toda la escuela, conocido como el “payaso Pattinson”. Iba a ser un martirio tener que trabajar con él. Notó como la profesora armaba las parejas. Al cabo de 12 parejas, escuchó su nombre. Para ése tiempo, ya estaba quedándose dormido – Morgan y…
-“Genial, soy el único que queda.” – pensó Bradley. Y por obvias razones, iba con la chica hermana del amigo de Jason. Ni siquiera él entendió lo que dijo.
-Morgan y Cooper – lo sabía. Se giró y se dio cuenta de que Hayley estaba sonrojada. Sus ojos se cruzaron por un momento, pero él se apartó rápidamente. El salón de clases se llenaba de voces y más voces, y los únicos que no hablaban eran Bradley y Hayley. Bradley pensaba que la chica era muy linda y atractiva, pero tenía la impresión de que era hiperactiva, risueña y muy molesta. “quizá sea la primera impresión” se dijo a sí mismo. La clase transcurrió muy rápido, y diez minutos antes de la salida, la señorita Franklin les pidió que pasaran por sus temas. Hayley fue quién se levantó, a pesar de que Bradley ya estaba yendo. “Yo voy” le dijo poniendo su mano en el hombro de Bradley y dedicándole una leve sonrisa. La chica tomó el tema y lo comenzó a leer, iba concentrada que no se dio cuenta de la banca mal puesta y casi cae en frente de todos. Pero Bradley la ayudó y además nadie se dio cuenta. Se acomodó la ropa y se sentó detrás de él.
-Entonces, ¿cuál es nuestro tema? – le preguntó Bradley recostando su cabeza en la cabecera de la banca.
-Romeo y Julieta, un amor del siglo XVI – al escuchar ése título, Nick recobró la compostura. Era su novela favorita. Era un romántico hasta la muerte, aunque nadie lo supiera – me encanta Romeo y Julieta. “Nunca hubo historia de más desconsuelo…”
-“…Que las que vivieron Julieta y su Romeo” – concluyó Bradley con la voz baja. No quería que lo escucharan. Perdería su reputación. Pero Hayley si lo escuchó, por que lo miró con una mirada extraña. Abrió la boca en señal de que iba a decir algo, pero la cerró rápidamente.
-Entonces, ¿cuándo vemos lo del proyecto? – le dijo desviando la mirada a su cuaderno. Parecía sonrojada.
-Pues, después de la escuela no puedo. Después de las 6:00 p.m. estoy disponible todos los días de la semana.
-Esta bien. Yo tampoco podría hoy, tengo que quedarme a esperar a mi hermano de su entrenamiento de Futbol – el silencio ganó en su conversación. Pero Hay los rompió – ¿A ti como te va en el béisbol? – le preguntó nerviosa. Trataba de no ser molesta.
-Pues, bien – la campana sonó y salieron de su clase. Parece que se llevaran bien.


Hayley
Caminaba hacia su casillero por los libros que necesitaría en la siguiente clase. Ya se había quedado dormida durante el periodo libre y no había recogido nada de lo que iba a usar. Tomó el candado y puso la contraseña. “4576-34”. Tardó casi un año en recordarlo. Checo su horario y las siguientes clases eran Gimnasia, Álgebra, Química y el taller de Artes musicales. Amaba ése taller.
Tomó su ropa para Gimnasia y se fue a cambiar. Eran unos shorts guindas, una blusa gris y sus converse rojos. Tomó su cabello en una coleta y caminó al gimnasio. Miró a Allison al lado del profesor McMillan y caminó hacia ella. No era de ésas chicas super populares, pero tampoco la ignoraban del todo. Y cada que pasaba, saludaba a una que otra chica que conocía.
-¿De nuevo dormiste en el periodo libre? – le preguntó el profesor McMillan
-¿Ya le vino de chismosa Allison?
-Soy tu profesor y tu entrenador, tengo que saberlo. Tú eres quién nos llevará a las nacionales en atletismo. Además, últimamente he visto que no comes y que te desmayas mucho. Tienes que ir a examinarte con un médico. No quiero que te suceda algo.
-No se preocupe, profesor McMillan, estaré bien. Ya iré en unos días.
-Pero hazlo antes de que te pongas peor.
-Lo haré, lo haré – el profesor rodeó a Hayles y caminó hacia la clase.
-Todos a la gradas – gritó para que todos fueran. Hayley y Allison se sentaron en el piso, al lado del profesor. La clase había comenzado. Hayley pudo ver a Bradley al lado de Stefanny, mejor conocida como Fanny, la novia de Bradley Cooper y capitán de las porristas. Fanny era muy empalagosa con el pobre chico. Lo abrazaba, le daba besos, pero Brad trataba de moverse y quitársela de encima. Harto de la endulzada de su novia, se levantó del lugar y fue hacia abajo. Se sentó en un lugar vacío frente al profesor McMillan – ésta clase veremos Voleibol y los equipos serán mixtos de 6 integrantes. Hombres y mujeres. Yo haré los equipos, no quiero desastres – el profesor decía nombres y más nombres – Hayley, Allison, Jenna, Chad, Troy y Bradley – Estaba con Bradley. No lo creía, parecía ser que el SPM le ayudaba. Se levantó de su lugar para calentar antes del juego, pero se sintió mareada. “Debe ser por que dormí” pensó. No le dio importancia y caminó a observar el juego. El tiempo se le hizo eterno, le dolía la cabeza, se sentía más mareada y le dolía todo. Era su turno de jugar y se acomodaron todos. Allison a su lado, ella al medio, Bradley a su izquierda, los dos chicos atrás junto con Jenna. El partido comenzó, pero ella se sentía súper mal.
-¿Estás bien? – le preguntaba entre dientes Allison. Ella solo asentía. Nunca le había hecho caso a los problemas de salud. Normalmente no se enfermaba. Puso su mente en el juego y se despejó. Vió como iba y venía el balón. Venía hacia ella y al voltear, sintió como todo se ponía borroso y de pronto, todo lo miró negro. Esperaba el impacto contra el piso, pero no lo sintió. No estaba del todo desmayada, solo se desvaneció. Estaba en los brazos de alguien, pero ¿en los de quién?



Bradley
-¡Aléjense! ¡Denle espacio para que pueda respirar! – escuchó al profesor - ¿qué le sucedió? – preguntó.
-Estaba a su lado y miré cómo el balón se iba a impactar contra ella. Se veía débil y pálida, estaba apunto de desmayarse, así que fui por ella y la tomé antes de que se impactara contra el piso.
-¿Crees que la puedas cargar hasta la enfermería? – el chico solo asintió. El profesor le abrió paso entre la multitud que estaba alrededor de ellos escuchando todo lo que hablaban – todos vuelvan a sus juegos, al escuchar el timbre, salgan.
-Profe, ¿puedo ir con ustedes? – oyó a la amiga de Hayley.
-Claro, pero primero ve por Clarck para que sepa y les diga a sus padres.

Caminaron unos cuantos pasillos hasta llegar a la enfermería. Bradley no se sentía cansado, en absoluto. Esa chica no pesaba nada. Quizá esa era la razón por la que se desmayaba. Abrieron la puerta de la enfermería y entraron. Pusieron a la chica en una camilla y dejaron que la enfermera la atendiera.
-¿De nuevo la chica? – dijo con un tono de no sorpresa. Brad se dio cuenta de que se desmayaba mucho - ¿ahora en dónde fue?
-Durante la clase de gimnasia, jugábamos voleibol.
-Cada vez me preocupa más esta niña. En éste mes se ha desmayado por lo menos 6 veces. Sin contar las veces que la he encontrado durmiendo.
-¿Está muy mal? – al fin habló Bradley.
-¿Qué haces aquí? ¿Eres su novio? – le dijo la enfermera
-No, no. No soy su novio, soy un amigo.
-Bradley me ayudó a traerla. Él fue quien la rescató de caer al piso.
-Pues según lo que veo, está muy pálida y parece que no ha dormido nada bien; cada vez pierde más peso y está my fría. Parece una muerta.
-¿CÓMO ESTA MI HERMANA? – entró gritando el hermano de Hayley, Clarck. Desvió la mirada hasta donde estaba la chica y tiró la mochila en el primer lugar que encontró. Fue hacia ella y la miró - ¿qué le pasó? – le preguntó a la enfermera
-Se desvaneció en pleno partido de voleibol – le contestó la mujer.
-Hayley… – puso su mano en la frente de la chica – está sudando frío.
-Permíteme – movió al chico hacia un lado y le revisó la temperatura – está ardiendo en fiebre. Será mejor que la lleven a hospital…